Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Al parecer usted ya no tiene reloj
que ofrecerme
ni agujas para girar un tinto en la mesa.
Un fogón con cortinas blancas
tejidas por las ocho patas del tiempo
con el que nos conformamos la vida
Los vientos solo van, como almas
desdeñando la materia y la tibieza de un latido
Los fantasmas del tiempo
se llevaron en un lienzo derretido aquellos gestos
y solo ventanas abiertas quedaron,
esperando algún viento perdido o un ave sin nido.
Si acaso hay verano en tu pecho,
recuerda el tinto ofrecido y las horas compartidas,
donde anidábamos las palabras y los gestos.
Si acaso quedan mariposas en tus lagunas
o golondrinas en las praderas,
si queda tremor que agite la vida entre tus venas...
Si acaso quede virgen horizonte para nuestros pies,
marchando juntos a la aurora...
Estaré aquí, como estuve antes, como estoy ahora.
Saludos y ojalá le sobre tinto o, agujas o tiempo...
Lex
Archivos adjuntos
Última edición: