Darío Nervo
Poeta que considera el portal su segunda casa
si acaso dos veces...
Si acaso dos veces muy fresca y lozana,
henchida de elogios y triunfos de mayo
con suma elegancia la he visto pasar.
Su boca ha engastado las perlas del día
con amplia y risueña galante sonrisa,
su pelo entregado al juego del viento
esparce el perfume que escapa del alma;
su estrecha cintura, su pecho de Diana,
su aspecto de diosa o náyade blanca
despierta el martirio que azota en mis ansias
y el lírico amante (la imagen de Pan*)
sacude al poeta que bajo el ropaje
con sed de besarla se inclina a su piel.
La vi una mañana del mes de septiembre
cargaba con sigo el encanto de Venus,
y ofrendas que el cielo le ha puesto a sus pies.
El hada armonía del ritmo y del verso
me dijo :" Darío tú nunca permitas
que ninfas te miren directo a los ojos
pues ellas esconden arcanos secretos
y puedes morir en breve a su encanto"
mas viéndola yo directo a los ojos,
la miel de su estanque de pronto vibró,
un ángel del cielo moviendo sus aguas
le hizo el milagro (quizás del amor)...
La vi una mañana del mes de septiembre
cargada frutos que incitan comerlos,
su voz se asemeja a lira del Orfeo
(Es todo un remanso inmolado de paz)
Me dijo :"Buen día" y yo tembloroso
con tanta premura si acaso le hablé...
y quise ser ave, volar con ternura
posarme en su pecho o darle encendido
con labios de fuego un beso de amor.
Mas ella tirana ( con tanta hermosura)
siguió su camino con anchas caderas
y piernas erguidas ,graciles y fuertes
(parecen columnas de templos sagrados
talladas por gentes de reinos de antaño)...
Entonces mis ansias ahogan su ausencia,
se clavan profundas con ése perfume
celeste o supremo que deja en mi ser.
Si acaso dos veces muy fresca y lozana
henchida de elogios y triunfos de mayo
con suma elegancia la he visto pasar...
Si acaso dos veces muy fresca y lozana,
henchida de elogios y triunfos de mayo
con suma elegancia la he visto pasar.
Su boca ha engastado las perlas del día
con amplia y risueña galante sonrisa,
su pelo entregado al juego del viento
esparce el perfume que escapa del alma;
su estrecha cintura, su pecho de Diana,
su aspecto de diosa o náyade blanca
despierta el martirio que azota en mis ansias
y el lírico amante (la imagen de Pan*)
sacude al poeta que bajo el ropaje
con sed de besarla se inclina a su piel.
La vi una mañana del mes de septiembre
cargaba con sigo el encanto de Venus,
y ofrendas que el cielo le ha puesto a sus pies.
El hada armonía del ritmo y del verso
me dijo :" Darío tú nunca permitas
que ninfas te miren directo a los ojos
pues ellas esconden arcanos secretos
y puedes morir en breve a su encanto"
mas viéndola yo directo a los ojos,
la miel de su estanque de pronto vibró,
un ángel del cielo moviendo sus aguas
le hizo el milagro (quizás del amor)...
La vi una mañana del mes de septiembre
cargada frutos que incitan comerlos,
su voz se asemeja a lira del Orfeo
(Es todo un remanso inmolado de paz)
Me dijo :"Buen día" y yo tembloroso
con tanta premura si acaso le hablé...
y quise ser ave, volar con ternura
posarme en su pecho o darle encendido
con labios de fuego un beso de amor.
Mas ella tirana ( con tanta hermosura)
siguió su camino con anchas caderas
y piernas erguidas ,graciles y fuertes
(parecen columnas de templos sagrados
talladas por gentes de reinos de antaño)...
Entonces mis ansias ahogan su ausencia,
se clavan profundas con ése perfume
celeste o supremo que deja en mi ser.
Si acaso dos veces muy fresca y lozana
henchida de elogios y triunfos de mayo
con suma elegancia la he visto pasar...
*Pan :
dios de la fertilidad y de la sexualidad masculina desenfrenada.
Dotado de una gran potencia y apetito sexual,
se dedicaba a perseguir por los bosques..