Gloria Maria Granero
Poeta adicto al portal
Si existe un Dios,le suplico que me escuche.
Demasiados llantos, demasiada sangre,
demasiada pena, demasiada hambre.
Demasiados cortes, demasiadas muertes,
demasiadas luchas, demasiadas fiebres.
¡Demasiado dolor!
Si existe un Dios, le suplico que me escuche.
El mundo llora en silencio ríos de soledades;
mantos de odio han cubierto a todo ser con sus maldades.
Niños empuñando armas; armas abatiendo esclavos.
El mundo llora en silencio, ¡está siendo maltratado!
Le suplico que me escuche…
Verdugos de sus cadenas miles de hombres subsisten.
Ahogados en su propio llanto,a miles de golpes resisten.
Oraciones incesantes cubren el aire a diario.
El mundo llora en silencio; ser humano es su calvario.
Infinitamente,le suplico que me escuche...
No puede haber tanta pena en villa de tu nombre;
nacer como hijo de Dios, ¡y perecer como hombre!
Si es verdad que eres inmenso, que se note tu presencia.
Si estás a cada momento, ¿por qué brillas por tu ausencia?
Demasiados llantos, demasiada sangre,
demasiada pena, demasiada hambre.
Demasiados cortes, demasiadas muertes,
demasiadas luchas, demasiadas fiebres.
¡Demasiado dolor!
Si existe un Dios, le suplico que me escuche.
El mundo llora en silencio ríos de soledades;
mantos de odio han cubierto a todo ser con sus maldades.
Niños empuñando armas; armas abatiendo esclavos.
El mundo llora en silencio, ¡está siendo maltratado!
Le suplico que me escuche…
Verdugos de sus cadenas miles de hombres subsisten.
Ahogados en su propio llanto,a miles de golpes resisten.
Oraciones incesantes cubren el aire a diario.
El mundo llora en silencio; ser humano es su calvario.
Infinitamente,le suplico que me escuche...
No puede haber tanta pena en villa de tu nombre;
nacer como hijo de Dios, ¡y perecer como hombre!
Si es verdad que eres inmenso, que se note tu presencia.
Si estás a cada momento, ¿por qué brillas por tu ausencia?
Última edición: