Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sin ti la Oscuridad puede conmigo
y el verbo de mi frente se marchita;
la Vida verdadera no me invita
a darme calidez bajo su abrigo.
Sin ti, Divinidad, no me consigo
y sordo ni el soneto me recita,
la Muerte con su fin me debilita
y nadie pinta un sol en mi postigo.
Mi boca sin tu aliento muda queda,
perdida en un dolor triste y confuso
que avanza por fatídica vereda.
Sin ti mi corazón sufre recluso
la cárcel que maldita más le enreda
dejándole tu ausencia mal y obtuso.
y el verbo de mi frente se marchita;
la Vida verdadera no me invita
a darme calidez bajo su abrigo.
Sin ti, Divinidad, no me consigo
y sordo ni el soneto me recita,
la Muerte con su fin me debilita
y nadie pinta un sol en mi postigo.
Mi boca sin tu aliento muda queda,
perdida en un dolor triste y confuso
que avanza por fatídica vereda.
Sin ti mi corazón sufre recluso
la cárcel que maldita más le enreda
dejándole tu ausencia mal y obtuso.