Alex Courant
Poeta adicto al portal
A ciertas horas de la noche oscura,
cuando los perros ladran de tristeza,
demonios sordos turban mi cabeza
con la luz virginal de tu figura.
Yo no sé si será que la locura
habrá de doblegarme en mi entereza
con lo descomunal de tu belleza,
con tus pechos, tu boca o tu cintura.
Si la razón pierdo serás culpable.
Si cada vez persiste la agonía
tendré que resistir sin retrocesos.
Si bien el tiempo es lento e implacable,
si bien tarde o temprano no eres mía,
ya prefiero la muerte que tus besos.
cuando los perros ladran de tristeza,
demonios sordos turban mi cabeza
con la luz virginal de tu figura.
Yo no sé si será que la locura
habrá de doblegarme en mi entereza
con lo descomunal de tu belleza,
con tus pechos, tu boca o tu cintura.
Si la razón pierdo serás culpable.
Si cada vez persiste la agonía
tendré que resistir sin retrocesos.
Si bien el tiempo es lento e implacable,
si bien tarde o temprano no eres mía,
ya prefiero la muerte que tus besos.
Última edición:
::
::