sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Este poema que he escrito es imaginado y no es algo que me esté pasando, simplemente me gusta hacer los poemas más desde la imaginación que desde el sentimiento y no por ello esta mal, simplemente es mi forma de entender la poesía, lo importante es que la gente que lea el poema se sienta identificada con el. Gracias.
Si los sueños se hiciesen realidad
el beso que besa a su corazón
sería el alma de la noche que puntualiza el cielo
y habría sol y luna
para hablar de las estrellas
que se cuelgan de la luz de tu mirada
y ahí sopla el alba cuando amanece en tus pupilas
y me pregunta que si los sueños existen
yo respondo con el labio de mi carne mortal
y digo no lo se
el beso que esta enmascarado
que atribuye su filosofía a la magia de la locura
y enciende a una respuesta
que llega a florecer entre las palabras
y se acuestan
y amanecen en el origen de los sentimientos
y llega al suspiro de luz
y hablan los luceros
y la luna escribe su frase hacia el infinito
sin respuestas que lleguen a mis ojos
y se termina mi cuerpo y habla el alma
y ahí pregunto a mi otro yo
y no tengo respuestas
no encuentro mi espejo
y no la veo en mi mismo
pero sé que los sueños son milagros
y el cielo me acuesta en sus sabanas
y las nubes son mi almohada
y entonces duermo
y cierro mis ojos
y anochece el día
soy un alma que solo sueña
y que habla con sus sentimientos
y no encuentro su luz
y necesito llegar al corazón del sol
y ahí iluminar a mi sonrisa
sin ser un alma en pena
que transita sin encontrar su felicidad
pues más allá de la fantasía
los sueños son como una biblia que se abre desde nuestras ilusiones
para ascender hacia nuestras emociones
y ahí los sueños se hacen realidad.
Si los sueños se hiciesen realidad
el beso que besa a su corazón
sería el alma de la noche que puntualiza el cielo
y habría sol y luna
para hablar de las estrellas
que se cuelgan de la luz de tu mirada
y ahí sopla el alba cuando amanece en tus pupilas
y me pregunta que si los sueños existen
yo respondo con el labio de mi carne mortal
y digo no lo se
el beso que esta enmascarado
que atribuye su filosofía a la magia de la locura
y enciende a una respuesta
que llega a florecer entre las palabras
y se acuestan
y amanecen en el origen de los sentimientos
y llega al suspiro de luz
y hablan los luceros
y la luna escribe su frase hacia el infinito
sin respuestas que lleguen a mis ojos
y se termina mi cuerpo y habla el alma
y ahí pregunto a mi otro yo
y no tengo respuestas
no encuentro mi espejo
y no la veo en mi mismo
pero sé que los sueños son milagros
y el cielo me acuesta en sus sabanas
y las nubes son mi almohada
y entonces duermo
y cierro mis ojos
y anochece el día
soy un alma que solo sueña
y que habla con sus sentimientos
y no encuentro su luz
y necesito llegar al corazón del sol
y ahí iluminar a mi sonrisa
sin ser un alma en pena
que transita sin encontrar su felicidad
pues más allá de la fantasía
los sueños son como una biblia que se abre desde nuestras ilusiones
para ascender hacia nuestras emociones
y ahí los sueños se hacen realidad.