luis_pando
Poeta recién llegado
Si me pillas en el balcón de Laura
por allá en su Venezuela
sepas no era yo
ni mi aura, ni mi zapato,
ni mi zuela.
No fue culpa de ella
el ponerme en mi lugar,
cerrando en mi cara
la puerta.
No dejó pasara nada,
y cuando yo salía de su cerca
me lanzó
un agua tan helada
que me enfrió
hasta las piernas,
y me dijo sonrojada:
"ah! pillo chileno
vete a la Argentina
que allí conocerás
mujer perfecta".
Yo lo hice,
pero desconfiado en mí mismo,
en el camino
compré
la azul pastilla
y cuando
llegué a Buenos Aires
a la ciudad Ramos Mejía
encontré otro balcón:
ella era una dama,
estaba despierta
y sensualmente vestía.
La divisé de la esquina,
desconcentró
mi mirada
y yo la quise amar,
o tan sólo
provocarle sonrisas,
o hacerla
mi enamorada.
Trepé por los balcones,
entré por su ventana,
ah! desnuda ella,
acercó a mí sus labios
me besó tan bella
y me dijo:
"Soy lauflorcita
la mujer
que destinó
venezolana,
y para cobrar
su venganza
yo te expulso
de mi casa,
a patadas".
Ah! esa fue
la triste historia
de mis andadas.
por allá en su Venezuela
sepas no era yo
ni mi aura, ni mi zapato,
ni mi zuela.
No fue culpa de ella
el ponerme en mi lugar,
cerrando en mi cara
la puerta.
No dejó pasara nada,
y cuando yo salía de su cerca
me lanzó
un agua tan helada
que me enfrió
hasta las piernas,
y me dijo sonrojada:
"ah! pillo chileno
vete a la Argentina
que allí conocerás
mujer perfecta".
Yo lo hice,
pero desconfiado en mí mismo,
en el camino
compré
la azul pastilla
y cuando
llegué a Buenos Aires
a la ciudad Ramos Mejía
encontré otro balcón:
ella era una dama,
estaba despierta
y sensualmente vestía.
La divisé de la esquina,
desconcentró
mi mirada
y yo la quise amar,
o tan sólo
provocarle sonrisas,
o hacerla
mi enamorada.
Trepé por los balcones,
entré por su ventana,
ah! desnuda ella,
acercó a mí sus labios
me besó tan bella
y me dijo:
"Soy lauflorcita
la mujer
que destinó
venezolana,
y para cobrar
su venganza
yo te expulso
de mi casa,
a patadas".
Ah! esa fue
la triste historia
de mis andadas.