Abraham Ferreira Khalil
Poeta recién llegado
"Si la sangre también como el cabello
con el dolor y el tiempo encaneciera"...
(Miguel Hernández, El rayo que no cesa)
Si mi sangre viajera por las venas
a pleamar pausada se parece,
¿no habré de hallar el sol que la estremece
tendido en la quietud de las arenas?
Tendido en la quietud de las arenas
la costa de mi ser se compadece
del ánimo letal que te florece
cuando a mi pulso acudes con tus penas.
Cuando a mi pulso acudes, victorioso,
el trágico oleaje se levanta
y desde su atalaya fiel te nombra.
Parece que desoyes su reposo;
la calma de la playa se adelanta
y sangre y pulso y triunfo se hacen sombra.
© Abraham Ferreira Khalil
con el dolor y el tiempo encaneciera"...
(Miguel Hernández, El rayo que no cesa)
a pleamar pausada se parece,
¿no habré de hallar el sol que la estremece
tendido en la quietud de las arenas?
Tendido en la quietud de las arenas
la costa de mi ser se compadece
del ánimo letal que te florece
cuando a mi pulso acudes con tus penas.
Cuando a mi pulso acudes, victorioso,
el trágico oleaje se levanta
y desde su atalaya fiel te nombra.
Parece que desoyes su reposo;
la calma de la playa se adelanta
y sangre y pulso y triunfo se hacen sombra.
© Abraham Ferreira Khalil
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