Ruth Abigail
Poeta recién llegado
Si las lágrimas borraran el dolor,
si solo ellas disiparan la distancia,
pero se enfrían en mi rostro
y tiñen de congoja mi alma.
Si mi grito desesperado sanara,
y con el huyera toda necesidad,
pero mis ojos reflejan lo imposible
y rechazan una tierra de maldad.
Si mi puño hiciera entender a mi corazón,
si con sufrir aprendiera a no caer,
pero mi mente habla a gritos
y hoy no resuelvo dejar de temer.
Si mis lágrimas sirvieran de algo,
y con ellas pudiera construir,
pero caen infinitamente
y vuelvo a pensar en Ti.
Si mi poema te absorbiera con amor,
y lograras sentir mi desolación,
pero no quiero darte mi tristeza
porque hoy se la entregué a Dios.
si solo ellas disiparan la distancia,
pero se enfrían en mi rostro
y tiñen de congoja mi alma.
Si mi grito desesperado sanara,
y con el huyera toda necesidad,
pero mis ojos reflejan lo imposible
y rechazan una tierra de maldad.
Si mi puño hiciera entender a mi corazón,
si con sufrir aprendiera a no caer,
pero mi mente habla a gritos
y hoy no resuelvo dejar de temer.
Si mis lágrimas sirvieran de algo,
y con ellas pudiera construir,
pero caen infinitamente
y vuelvo a pensar en Ti.
Si mi poema te absorbiera con amor,
y lograras sentir mi desolación,
pero no quiero darte mi tristeza
porque hoy se la entregué a Dios.