tomaldo
Poeta adicto al portal
Si muriera, llevadme a mi Granada
sin cuerpo ni equipaje. Si muriera,
dejad de mi sembrado en la ribera
donde el Darro me bañe en su balada.
Allí donde se yergue la soñada
ciudad que reina mora antaño fuera;
Allí donde mi voz enmudeciera
y fuera ya por siempre conquistada.
Subid hasta el rubí de la Sabica;
mirad como su brillo escala el cielo,
y el sol por sus palacios os salpica.
Soñad entre sus fuentes de espejuelo,
pues todo, el paraíso escenifica;
Dejad que los sentidos cojan vuelo.
sin cuerpo ni equipaje. Si muriera,
dejad de mi sembrado en la ribera
donde el Darro me bañe en su balada.
Allí donde se yergue la soñada
ciudad que reina mora antaño fuera;
Allí donde mi voz enmudeciera
y fuera ya por siempre conquistada.
Subid hasta el rubí de la Sabica;
mirad como su brillo escala el cielo,
y el sol por sus palacios os salpica.
Soñad entre sus fuentes de espejuelo,
pues todo, el paraíso escenifica;
Dejad que los sentidos cojan vuelo.
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