Álex Hernández
Poeta recién llegado
Como podre acostumbrarme
si cuando el mundo se venia
abajo, tu estabas
ahí para levantarme.
No soporto esta herida.
No acepto que no seas el faro
que siga iluminando mis
días.
Me aferro a la terquedad
de pensar que esto es
una pesadilla.
Te extraño muchísimo.
No sé como hacerte volver
ni tampoco si querrías.
Quererme.
si cuando el mundo se venia
abajo, tu estabas
ahí para levantarme.
No soporto esta herida.
No acepto que no seas el faro
que siga iluminando mis
días.
Me aferro a la terquedad
de pensar que esto es
una pesadilla.
Te extraño muchísimo.
No sé como hacerte volver
ni tampoco si querrías.
Quererme.