BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Oscurecido a fuerza de pétalos,
de alfombras o aves bulliciosas,
de escandalosas manos que abarcan,
de derrotas que forjan mi destino.
De oscuras y a oscuras los letargos
caminos incendiarios rebeldías de aposento
y rango caminero, de explosiones estalactitas
y de estallidos en la boca imparcial.
Mundo con sombras y latinajos
de escupitajos a la cara y malformaciones elementales
de improperios que quitan la razón
con su manotazo de desidia y anonimato.
Oscurecido a fuerza de burbujas
de llantos inaccesibles de broncas atardecidas
de anocheceres infatigables senderos que comen
moscas.
Me gusta cantar y tocar mi pistola
los rayos enérgicos me violan y afrontan
las baterías recargables todavía funcionan
y ando ligero cuando apago los transistores.
Me gusta aliviar los pasos de desfiladero
atragantarme con la uva amarga del piso firmamento
del cuello útero que forma la vaina dura.
©
de alfombras o aves bulliciosas,
de escandalosas manos que abarcan,
de derrotas que forjan mi destino.
De oscuras y a oscuras los letargos
caminos incendiarios rebeldías de aposento
y rango caminero, de explosiones estalactitas
y de estallidos en la boca imparcial.
Mundo con sombras y latinajos
de escupitajos a la cara y malformaciones elementales
de improperios que quitan la razón
con su manotazo de desidia y anonimato.
Oscurecido a fuerza de burbujas
de llantos inaccesibles de broncas atardecidas
de anocheceres infatigables senderos que comen
moscas.
Me gusta cantar y tocar mi pistola
los rayos enérgicos me violan y afrontan
las baterías recargables todavía funcionan
y ando ligero cuando apago los transistores.
Me gusta aliviar los pasos de desfiladero
atragantarme con la uva amarga del piso firmamento
del cuello útero que forma la vaina dura.
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