Reniel Floyer
Poeta asiduo al portal
Ahí vas, deambulando en mi cerebro
por entre sus calles pateando piedras del recuerdo.
Gran alborotadora, la estructura de mi mundo
vas destrozando con pasos vagabundos.
Tus finos dedos rozando heridas,
las sanas, si... las vas sanando
y metiendo dedo a alguna que otra llaga.
¿Qué pretendes recorriendo mi mente?
¿Encontrar algún paraíso escondido y diferente?
¿No ves que sólo son cavernas?
Morada del loco instinto que allí habita.
Mas ten cuidado al recorrerla
recuerda que esta sicosis es eterna,
es más, tú eres quien la alimenta.
¿Dónde vas? ¿A dónde quieres llegar?
Te has fundido en mi carne,
iremos de la mano a la tumba...
hasta la muerte.
Que vengan los días grises y los días festivos,
seguiremos entrelazados y por siempre unidos,
lo cuentan la cuenca de mis ojos,
lo delatan mis ojeras y mis dedos temblorosos.
seguirás siempre ahí, aún. entre mi aparente calma.
Oh! dulce eterna melancolía de mi alma.
Reniel Floyer - Paraguay
por entre sus calles pateando piedras del recuerdo.
Gran alborotadora, la estructura de mi mundo
vas destrozando con pasos vagabundos.
Tus finos dedos rozando heridas,
las sanas, si... las vas sanando
y metiendo dedo a alguna que otra llaga.
¿Qué pretendes recorriendo mi mente?
¿Encontrar algún paraíso escondido y diferente?
¿No ves que sólo son cavernas?
Morada del loco instinto que allí habita.
Mas ten cuidado al recorrerla
recuerda que esta sicosis es eterna,
es más, tú eres quien la alimenta.
¿Dónde vas? ¿A dónde quieres llegar?
Te has fundido en mi carne,
iremos de la mano a la tumba...
hasta la muerte.
Que vengan los días grises y los días festivos,
seguiremos entrelazados y por siempre unidos,
lo cuentan la cuenca de mis ojos,
lo delatan mis ojeras y mis dedos temblorosos.
seguirás siempre ahí, aún. entre mi aparente calma.
Oh! dulce eterna melancolía de mi alma.
Reniel Floyer - Paraguay
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