Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me diste de beber tu voz contento
-y a fuerza de escucharla fue anhelada-.
La sed de tu verdad enarbolada
calmó mi desazón de andar sediento.
Me diste corazón y sentimiento
con versos de caricia nacarada,
el canto de una lluvia regalada
que esparce su maná, milagro al viento.
Me diste todo un mundo de colores
mezclado con tu sal más marinera…
cariños con bagajes redentores.
Prendiste una luz en mi sesera
brillante por tomar de tus amores
estrellas que se tornan sementera.
-y a fuerza de escucharla fue anhelada-.
La sed de tu verdad enarbolada
calmó mi desazón de andar sediento.
Me diste corazón y sentimiento
con versos de caricia nacarada,
el canto de una lluvia regalada
que esparce su maná, milagro al viento.
Me diste todo un mundo de colores
mezclado con tu sal más marinera…
cariños con bagajes redentores.
Prendiste una luz en mi sesera
brillante por tomar de tus amores
estrellas que se tornan sementera.