Siempre nunca termina...

Arkhazul

Poeta que considera el portal su segunda casa
siempre hay un fuego
en cada nieve
en cada gota de alma
que hasta las ventanas lloran

las alas de los sauces
ruedan sus luces
sobre los estanques azules

los relojes sus manecillas
líquidas
como lágrimas dormidas

los ojos de los grifos
nos relatan clepsidras
sueños de una nota
que no cesa

este niño
que toca su tambor
hacia el silencio eterno
que late...

que late...

que latirá por siempre...

hasta llegar
al corazón
de tu mirada
 
Última edición:
nunca se terminará ese latir nostálgico y amoroso que siempre hará vibrar tu vivir, hermosos, pero tristes versos, saludos poeta.
 
El fluir constante del tiempo en cada manecilla liquida, en cada instante que late y late se enciende el fuego.
Siempre nunca termina, porque siempre, de algún modo, estamos vivos, respirando y respirando los relojes de lagrimas hasta llegar al silencio eterno.
Muy hermoso su poema azul nostálgico, muy hermoso...
Saludos.
 
bello poema amigo, en donde un toque de mitología se hace presente... mis felicitaciones y mis sinceros saludos
 
Siempre me gustan tus figuras, le aporta un toque enigmático y étereo...
Siempre nunca termina mientras queramos que permanezca.


Un beso
 
Que bello poema!! Me gusto esta frase, "que late que latirá por siempre...
hasta llegar
al corazón
de tu mirada"
Esto es muy hermoso. Llegar al corazon de tu mirada! Par llegar al corazon hay que llegar al la mirada o al oido. Felicidades! Ha sido un placer leerte. Un saludo de tu amiga, Lou
 
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[TD]¡Precioso poema, Campeón!, de una excelente calidad poética y figuras que desbordan los sentidos. Me dio gusto recorrer nuevamente el camino de tu poesía. ¡Feliz Navidad! Elhi.
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siempre hay un fuego
en cada nieve
en cada gota de alma
que hasta las ventanas lloran

las alas de los sauces
ruedan sus luces
sobre los estanques azules

los relojes sus manecillas
líquidas
como lágrimas dormidas

los ojos de los grifos
nos relatan clepsidras
sueños de una nota
que no cesa

este niño
que toca su tambor
hacia el silencio eterno
que late...

que late...

que latirá por siempre...

hasta llegar
al corazón
de tu mirada


siempre un placer encontrarme con sus versos. melancólico escrito como la noche, un saludos buenas noches....
 
Es una paradoja envolvente, el siempre no sería lo que su definición dice... si terminara. Sería un "casi" siempre, en todo caso. Me han encantado estos versos centrales:

los relojes sus manecillas
líquidas
como lágrimas dormidas

los ojos de los grifos
nos relatan clepsidras
sueños de una nota
que no cesa


Has retratado muy bien, casi a la perfección, la desesperanza ante el transcurrir del tiempo que, sin embargo, no sirve a ese protagonista, por ser infinito, para dejar atrás ningún momento pasado. El infinito de las distancias hace inviable e invisible el avance, lo mismo le sucede con el tiempo. Ese tambor de hojalata, me he mirado la sinopsis del libro de Günther Grass, donde ese niño se niega a crecer desde los tres años de edad, encaja a la perfección con la idea abrumadora de un tiempo que no termina. Salvo que hablamos de personas humanas y el corte sesgado y trascendente que la muerte opera en todo ser vivo taja la verdad del poema. Aún queda a salvo la connotación de que el sentimiento es eterno, y perviva a pesar de la migración de los cuerpos.
La altura del poema me ha dejado pensativo y he aprendido de ti, de la novela, de su argumentación y sinopsis. La clepsidra también es un elemento que regresa al poemario particular de mi vida, como lectura, y agradezco su lento goteo en mi imaginación algo obtusa. Te dejo reputación para tan bella creación, imaginativa, y además instructiva. Abrazos, Arkha
 
Un silencio que late desde la más honda melancolía. Mi admiración, estimado amigo. Besos.
 
Que bello poema!! Me gusto esta frase, "que late que latirá por siempre...
hasta llegar
al corazón
de tu mirada"
Esto es muy hermoso. Llegar al corazon de tu mirada! Par llegar al corazon hay que llegar al la mirada o al oido. Felicidades! Ha sido un placer leerte. Un saludo de tu amiga, Lou


Gracias amiga Lou. Es así como dices. Abrazos.
 
Efectivamente interminable muy buen poema amigo
elaborado de forma magistral.Un abrazo toledano con
estrellas todas.
 
Me gusta sumergirme en la profundidad de tus lineas y experimentar esa tristeza casi cósmica que te inspira. Conmueven las imágenes creadas, muy bellas y expresivas, como la de los relojes que son manecillas liquidas como lágrimas dormidas, habla por si misma, los ojos de los grifos nos relatan clepsidras, sueños de una nota que no cesa, vaya, su poema es mucho mas profundo de lo que pensaba, ahora que me adentro bien en el significado de esas metáforas reales, esa espera de la nada cuando cualquier sonido parece ser campana permanente en el alma.

Arkha, muchas gracias por compartir, me siento identificado con lo que evocas, eso es poesía cuando nos encontramos arrojados en el misterio de una idea ajena y en su belleza.
 
Hola Arka!

Las nostalgias nunca dejan de latir
y ese niño que hoy canta tus versos
las arropa en bellas imágenes
que nos llegan pofundo.
Es maravilloso tu latido en verbos
aún cuando se congelan las lágrimas del tiempo
en ese dormir de los relojes.
Un verdadero placer llegar hasta tu espacio y dejarte mi humilde huellita, hoy en estas profundas melancolías que atrapan con sus latidos.

Cariños y mi admiración siempre,

Ligia
 
Hasta la mirada tiene corazón? amo las verdades de tu poesía. Saludos Arkha...:::sonreir1:::
 
Pues me alegra que no deje de latir...
el amor es bello,

hermoso poema azulito.

muy bello
 
Última edición:
Es una paradoja envolvente, el siempre no sería lo que su definición dice... si terminara. Sería un "casi" siempre, en todo caso. Me han encantado estos versos centrales:

los relojes sus manecillas
líquidas
como lágrimas dormidas

los ojos de los grifos
nos relatan clepsidras
sueños de una nota
que no cesa


Has retratado muy bien, casi a la perfección, la desesperanza ante el transcurrir del tiempo que, sin embargo, no sirve a ese protagonista, por ser infinito, para dejar atrás ningún momento pasado. El infinito de las distancias hace inviable e invisible el avance, lo mismo le sucede con el tiempo. Ese tambor de hojalata, me he mirado la sinopsis del libro de Günther Grass, donde ese niño se niega a crecer desde los tres años de edad, encaja a la perfección con la idea abrumadora de un tiempo que no termina. Salvo que hablamos de personas humanas y el corte sesgado y trascendente que la muerte opera en todo ser vivo taja la verdad del poema. Aún queda a salvo la connotación de que el sentimiento es eterno, y perviva a pesar de la migración de los cuerpos.
La altura del poema me ha dejado pensativo y he aprendido de ti, de la novela, de su argumentación y sinopsis. La clepsidra también es un elemento que regresa al poemario particular de mi vida, como lectura, y agradezco su lento goteo en mi imaginación algo obtusa. Te dejo reputación para tan bella creación, imaginativa, y además instructiva. Abrazos, Arkha


Me gusta la paradológica (así le llamo a la lógica paradójica), tal vez deba escribirlo con "j" para quietarle un poco lo que de "lógica" pueda tener, queda pues "Paradolójica". Tiene algunas claves personales. El niño del tambor es el corazón, que ojalá aunque crecieramos, fuera lo suficientemente niño en su sentido de pureza (lo ha sido en el sentido de mi amor) algo que bien podemos lograr. Agradezco y admiro tu mirada atenta a los detalles sin detenerse en los posibles velos propios de las palabras, más no del poeta. Abrazos amigo.
 
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