Asklepios
Incinerando envidias
Siempre quedan sobre
las sábanas frías y arrugadas
residuos de pasiones prohibidas
atrapadas entre los cartílagos y
las venas de la noche: esos sudores fríos y
los abrazos ahogados en los secretos
de la oscuridad...
Mientras tanto, a la noche,-lugar donde
todo ocurre-, una vez más, simplemente
le queda proclamar su indiferencia
las sábanas frías y arrugadas
residuos de pasiones prohibidas
atrapadas entre los cartílagos y
las venas de la noche: esos sudores fríos y
los abrazos ahogados en los secretos
de la oscuridad...
Mientras tanto, a la noche,-lugar donde
todo ocurre-, una vez más, simplemente
le queda proclamar su indiferencia