No ves como me tienes
con este inmenso dolor,
y eso lo siente
mi pobre corazón.
Es una melodía melancólica
y no sé cómo salir de ahí,
que invade mil historias
por momentos que sucedieron así.
Escapar, decirle que no al amor
subirme al tejado y gritarle al viento,
que todo se escapó
y que no puedo más con este tormento.
Siento rabia, por querer así
es un fuego que quema,
y hay que vivir
con el peso de la pena.
Es un corazón roto en pedazos
y habrá que componerlo
por la angustia y el pasado,
y es el que tengo.
Te he olvidado por instantes
pero no puedo,
habrá que recuperar la sangre
de mi cautivo lecho.
Siento dolor por todo mi cuerpo
y no necesito un médico,
son por tus fríos besos
y me estoy envejeciendo.
Que más da si yo muero
y las palabras se quedan a medias,
en una tarde azul cielo
y aquí sigue mi tristeza envuelta en un velo.
En un velo negro
color azabache,
y no sé si quiero
que esto se acabe...
Lo veo todo oscuro
sin salida ninguna,
esto no es tuyo
y solo me apetece ver la luna...