ojicafes
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desprevenido taciturno en sobresalto
esperando en desvelo a que amanezca
entre cauces conocidos en los surcos de unas manos
al margen adormecido de mis venas…
un roce imperceptible que acreciente mis suspiros.
Sigo aquí, en la acechanza…refulgente nórdico,
a la espera del potro alado en la hiedra de tu voz
al galope secuenciado de palabras en el verso…
a condensar el aire que se esparce con un beso.
Desde esta efigie acechada con la luz del centinela
por donde se fugan peces diurnos entre sombras
puerto encallado de sirenas vestidas de espuma
un destello se concibe y da por hecho su venida.
Sigo en pazos discretos tendidos de arena nieve
Se aletargan las horas en el denso fulgor y nebulosa
Se esparcen aromas incrustados de epidermis...
enardecida llama incendiaria del deseo me conmueve.
Y sigo aquí…
con el sepulcro del amor a cuestas,
espera mi alma desahuciada
perder su protagonismo
con el fin de la historia escrita en el agua
consumida en gorgojeos
masticados en minutos de plasma
pintado en acuarelas… por Dalí.
Geber Humberto Pérez Ulín.
esperando en desvelo a que amanezca
entre cauces conocidos en los surcos de unas manos
al margen adormecido de mis venas…
un roce imperceptible que acreciente mis suspiros.
Sigo aquí, en la acechanza…refulgente nórdico,
a la espera del potro alado en la hiedra de tu voz
al galope secuenciado de palabras en el verso…
a condensar el aire que se esparce con un beso.
Desde esta efigie acechada con la luz del centinela
por donde se fugan peces diurnos entre sombras
puerto encallado de sirenas vestidas de espuma
un destello se concibe y da por hecho su venida.
Sigo en pazos discretos tendidos de arena nieve
Se aletargan las horas en el denso fulgor y nebulosa
Se esparcen aromas incrustados de epidermis...
enardecida llama incendiaria del deseo me conmueve.
Y sigo aquí…
con el sepulcro del amor a cuestas,
espera mi alma desahuciada
perder su protagonismo
con el fin de la historia escrita en el agua
consumida en gorgojeos
masticados en minutos de plasma
pintado en acuarelas… por Dalí.
Geber Humberto Pérez Ulín.