Óscar Pérez
Poeta asiduo al portal
Sigue el llamado
Dulce vecina de mi amor a gritos,
escúchame y no cierres la ventana,
regrésame a tu puerta y a tu ufana
manera de volvernos infinitos.
Yo te amo, tú también, son mis delitos
quererte para siempre en mi campana,
en mi calle, en mi patio, en mi manzana
y entre los dos el mundo ver ahítos.
Entrégale tu luz a mis escritos,
que no se pierdan como tinta vana
que no supo pedir por sus proscritos.
Marchemos al amor y a la semana,
rincones que por ti yo hago benditos,
ciudad que nos da juntos su mañana.
01 11 11
Dulce vecina de mi amor a gritos,
escúchame y no cierres la ventana,
regrésame a tu puerta y a tu ufana
manera de volvernos infinitos.
Yo te amo, tú también, son mis delitos
quererte para siempre en mi campana,
en mi calle, en mi patio, en mi manzana
y entre los dos el mundo ver ahítos.
Entrégale tu luz a mis escritos,
que no se pierdan como tinta vana
que no supo pedir por sus proscritos.
Marchemos al amor y a la semana,
rincones que por ti yo hago benditos,
ciudad que nos da juntos su mañana.
01 11 11