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    Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas: Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda a perfeccionarlo. Si encuentras algún error o tienes sugerencias, escríbenos a info@mundopoesia.com. Probar la nueva versión →

Sigue tu camino... (Villancico)

Felipe Fuentes García

Poeta asiduo al portal
SIGUE TU CAMINO...

Sin decir ni pío,
que llora el murmullo del río.

El aire derrama
la luz que platea,
y allí, en la retama,
a un nido ventea.

Un polluelo alea
burlando el hastío
sin decir ni pío,
que llora el murmullo del río.

Hogar de destellos.
La brisa atempera
dos polluelos bellos.
Qué cárcel de espera.

Uno desespera,
oh sed de rocío,
sin decir ni pío,
que llora el murmullo del río.

El manto del cielo
sueña que anochece.
No hay magia de un vuelo,
que al nido no mece.

Y todo parece
un nimbo vacío.
Sin decir ni pío,
que llora el murmullo del río.

Cauta rama oscura
sin futuro empeño.
Albas de amargura.
Plumones de ensueño.

¡Ay, nido sin dueño
cuando arrecia el frío!
¡Sin decir ni pío,
que llora el murmullo del río!
 
Última edición:
SIGUE TU CAMINO...

Sin decir ni pío,
que llora el murmullo del río.

El aire derrama
la luz que platea,
y allí, en la retama,
a un nido ventea.

Un polluelo alea
burlando el hastío
sin decir ni pío,
que llora el murmullo del río.

Hogar de destellos.
La brisa atempera
dos polluelos bellos.
Qué cárcel de espera.

Uno desespera,
oh sed de rocío,
sin decir ni pío,
que llora el murmullo del río.

El manto del cielo
sueña que anochece.
No hay magia de un vuelo,
que al nido no mece.

Y todo parece
un nimbo vacío.
Sin decir ni pío,
que llora el murmullo del río.

Cauta rama oscura
sin futuro empeño.
Albas de amargura.
Plumones de ensueño.

¡Ay, nido sin dueño
cuando arrecia el frío!
¡Sin decir ni pío,
que llora el murmullo del río!
Extraordinario villancico nos presenta poeta, se luce en esta composición y se deja ver como el excelente y curtido poeta que és. Yo humildemente le invito a que si tiene algo de tiempo pase por alguno de mis trabajos, seria enriquecedor contar con su apreciación.
Reciba en todo caso mis saludos y admiración
Felicitaciones
MANUEL
 
Extraordinario villancico nos presenta poeta, se luce en esta composición y se deja ver como el excelente y curtido poeta que és. Yo humildemente le invito a que si tiene algo de tiempo pase por alguno de mis trabajos, seria enriquecedor contar con su apreciación.
Reciba en todo caso mis saludos y admiración
Felicitaciones
MANUEL
Gracias, Manuel, por tu atento comentario. Con mucho gusto disfrutaré de sus magníficas creaciones.

Recibe un afectuoso saludo.
Felipe.
 
SIGUE TU CAMINO...

Sin decir ni pío,
que llora el murmullo del río.

El aire derrama
la luz que platea,
y allí, en la retama,
a un nido ventea.

Un polluelo alea
burlando el hastío
sin decir ni pío,
que llora el murmullo del río.

Hogar de destellos.
La brisa atempera
dos polluelos bellos.
Qué cárcel de espera.

Uno desespera,
oh sed de rocío,
sin decir ni pío,
que llora el murmullo del río.

El manto del cielo
sueña que anochece.
No hay magia de un vuelo,
que al nido no mece.

Y todo parece
un nimbo vacío.
Sin decir ni pío,
que llora el murmullo del río.

Cauta rama oscura
sin futuro empeño.
Albas de amargura.
Plumones de ensueño.

¡Ay, nido sin dueño
cuando arrecia el frío!
¡Sin decir ni pío,
que llora el murmullo del río!
El llanto del río, estimado Felipe, en la cadencia del estribillo,
parece augurar el triste desenlace del poema, que vas llevando en forma magistral con el don de tu pluma,
en un lenguaje sencillo y aparentemente sin cambios, pero en una medida gradualidad dramática.
¡Excelente!,
un saludo cordial,
Eduardo
 
El llanto del río, estimado Felipe, en la cadencia del estribillo,
parece augurar el triste desenlace del poema, que vas llevando en forma magistral con el don de tu pluma,
en un lenguaje sencillo y aparentemente sin cambios, pero en una medida gradualidad dramática.
¡Excelente!,
un saludo cordial,
Eduardo


Gracias, Eduardo, por tan generosas palabras.

Un cordial saludo.
Felipe.
 

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