Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nada puede arrancarte de mi corazón,
ni si quiera el vacío oscuro que me rodea
a cada instante el alma.
Las sombras pueden ser demasiado grandes
para mí, y estas catacumbas labradas por las garras
de los lobos, pueden ser atemorizantes,
pero ni eso, puede detener el amor que hay
después del siniestro.
Nada puede destrozar lo que sentimos,
ni los ojos apagados de mi cuerpo ido
o la tierra negra que le cubre a cada hora por siglos.
¡Nada puede separarte de ser en la inmensidad de esta nada,
mi vida!
Ya nada puede quitarme de ti,
ni la completa lejanía que se enorgullece
de haberme dejado sin tus manos
es feliz del todo
porque
una parte de mí vive en tus años,
nuestro tiempo inolvidable
que deberás continuar sin mí en la luz
mientras yo te siga eterna
en la oscuridad.
ni si quiera el vacío oscuro que me rodea
a cada instante el alma.
Las sombras pueden ser demasiado grandes
para mí, y estas catacumbas labradas por las garras
de los lobos, pueden ser atemorizantes,
pero ni eso, puede detener el amor que hay
después del siniestro.
Nada puede destrozar lo que sentimos,
ni los ojos apagados de mi cuerpo ido
o la tierra negra que le cubre a cada hora por siglos.
¡Nada puede separarte de ser en la inmensidad de esta nada,
mi vida!
Ya nada puede quitarme de ti,
ni la completa lejanía que se enorgullece
de haberme dejado sin tus manos
es feliz del todo
porque
una parte de mí vive en tus años,
nuestro tiempo inolvidable
que deberás continuar sin mí en la luz
mientras yo te siga eterna
en la oscuridad.
Última edición: