...
Como la sangre espesa,
el sol teñia roja
la luz del horizonte.
Y las sombras perplejas
como un charco sombrío
impregnaban el aire
de un silencio absoluto.
Las hierbas parecían
monótonos espectros
que sin brillo posaban
en el calido día.
El otoño pasaba
con su mechón bermejo,
mientras las horas agrias
traspasaban el tiempo.
german g
Como la sangre espesa,
el sol teñia roja
la luz del horizonte.
Y las sombras perplejas
como un charco sombrío
impregnaban el aire
de un silencio absoluto.
Las hierbas parecían
monótonos espectros
que sin brillo posaban
en el calido día.
El otoño pasaba
con su mechón bermejo,
mientras las horas agrias
traspasaban el tiempo.
german g
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