IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Claustros de estrellas,
colección de galaxias,
sobreproducción de multiversos,
disconformidad de un dios apagado,
convicción terca
de la avaricia de un corazón saturado,
endulzado con las flamas del delirio,
inducido aún por el amor,
ilusiones que se pudren
como lirios blancos,
ennegreciendo a la insulsa transparencia
de una mentira más blanca que la ceguera,
más negra que la muerte,
transparente como la mente débil,
y como debería ser,
una realidad carente de dureza,
carente de la voracidad del horizonte,
envenenando al aire,
entre danzas y ritos
de mitos y creencias,
de falencias humanas,
cada exhalación enlentece al viento,
hace que cada paso pese
como planeta muerto,
cada intento muere,
al compás de un tiempo maldito,
que siempre cuenta su pasado,
que siempre se muere acorralado,
por imaginar un sentido que no se piense,
un erotismo que aún pútridos nos bese,
un horror que no se vence,
como seres adoramos la vida,
como engendros
que no sienten sin sangrar,
como sueños que no pueden despertar,
como eternas pesadillas,
guillotinas para hombres curiosos,
por querer quemarnos junto a la vida,
no tocaremos la cima,
no pisaremos el cielo,
las estrellas caerán,
y pisarán nuestros tiempos,
hasta que el último tiempo sea cadáver,
hasta que la oscuridad sea olvidada,
seremos segundos de sangre,
en la parca del presente,
una condición que aturde a la eternidad,
seremos silencio futuro.
colección de galaxias,
sobreproducción de multiversos,
disconformidad de un dios apagado,
convicción terca
de la avaricia de un corazón saturado,
endulzado con las flamas del delirio,
inducido aún por el amor,
ilusiones que se pudren
como lirios blancos,
ennegreciendo a la insulsa transparencia
de una mentira más blanca que la ceguera,
más negra que la muerte,
transparente como la mente débil,
y como debería ser,
una realidad carente de dureza,
carente de la voracidad del horizonte,
envenenando al aire,
entre danzas y ritos
de mitos y creencias,
de falencias humanas,
cada exhalación enlentece al viento,
hace que cada paso pese
como planeta muerto,
cada intento muere,
al compás de un tiempo maldito,
que siempre cuenta su pasado,
que siempre se muere acorralado,
por imaginar un sentido que no se piense,
un erotismo que aún pútridos nos bese,
un horror que no se vence,
como seres adoramos la vida,
como engendros
que no sienten sin sangrar,
como sueños que no pueden despertar,
como eternas pesadillas,
guillotinas para hombres curiosos,
por querer quemarnos junto a la vida,
no tocaremos la cima,
no pisaremos el cielo,
las estrellas caerán,
y pisarán nuestros tiempos,
hasta que el último tiempo sea cadáver,
hasta que la oscuridad sea olvidada,
seremos segundos de sangre,
en la parca del presente,
una condición que aturde a la eternidad,
seremos silencio futuro.