despertando
Poeta adicto al portal
Silencio…
Silencio paciente,
Vehemente y latente.
Silencio en las calles,
vacío en todas partes.
Silencio…
Silencio profundo,
confuso, tedioso,
te muestras al mundo.
Silencio impotente,
ante un virus patente,
que no se detiene.
Silencio de muerte.
Silencio…
Escuchemos sus pasos,
cerquemos su curso,
abramos los ojos
cerquemos al Mal
que hoy nos asola
y regresemos al Bien.
¿Y si el único antídoto es el Amor
que habita en nuestro corazón?
Regresemos a Él.
¡Oh anhelada salvación!,
venid presto a socorrednos.
¡Oh salud de Vuestros hijos!,
devolvédnosla por Dios.
No volvamos al error,
a la mentira y al horror.
Silencio paciente,
Vehemente y latente.
Silencio en las calles,
vacío en todas partes.
Silencio…
Silencio profundo,
confuso, tedioso,
te muestras al mundo.
Silencio impotente,
ante un virus patente,
que no se detiene.
Silencio de muerte.
Silencio…
Escuchemos sus pasos,
cerquemos su curso,
abramos los ojos
cerquemos al Mal
que hoy nos asola
y regresemos al Bien.
¿Y si el único antídoto es el Amor
que habita en nuestro corazón?
Regresemos a Él.
¡Oh anhelada salvación!,
venid presto a socorrednos.
¡Oh salud de Vuestros hijos!,
devolvédnosla por Dios.
No volvamos al error,
a la mentira y al horror.