Musa_desvelada
Poeta asiduo al portal
-¿Qué piensas de esto?, preguntó él después del mejor sexo que se pueda tener, extasiado de tanto canabis, ella solo estaba recostada a su lado, fumando un cigarrillo mientras escuchaba una música que poco recuerda y veía la televisión sin prestar atención, pero escuchó su pregunta, mientras sonríe, por supuesto hay un montón de palabras que no dice, de cosas que piensa pero que calla, para solo dejar escapar una frase: -¿de qué?, él dijo: ¿de esto? De todo lo que hemos hablado, señalándose a ellos dos.
Ella: Normal. ¿Yo he tocado más el tema? (riendo).
El: no (se ríe).
Ella: ¿entonces? Esto es lo que tú querías verdad.
A él se le escapa una mirada extraña, una mueca que parece una sonrisa sin serlo.
Decepción tal vez. No lo sé.
(Silencio sepulcral).
Ella no podía decirle lo que sentía, ni lo que pensaba, porque arruinaría el estúpido momento en el que ambos fingen que no sienten nada, que todo es físico y sexual, y puede que lo sea, pero entonces no explica esa sensación de vacío, de que todo podría ser perfecto, pero que por decisiones banales no puede ser, tal vez sea solo una ilusión. Lo reconoce.
Ella sabe que la relación es una mierda, que el sexo es genial, divino, adictivo y todos los calificativos posibles para describir el hecho de tocar el cielo, el espacio y el vasto multiverso con una persona, pero resulta difícil pensar que no hay nada mas allá de eso, que solo es química y física pura, el lenguaje de dos cuerpos que se entienden a la perfección, pero quizás sus cerebros no. Todo por el simple hecho de que él juega con su cuerpo, y ella lo deja, porque una parte de ella lo quiere y lo desea. Mientras que la otra, lo odia.
Entonces ella solo sonríe, fuma y llora, pero sonríe. En las noches se dice así misma que es como una flor, las flores solo viven y respiran, no piensan, no fingen, no lloran. Tal vez debe encontrar a alguien que esté igual de roto por dentro como ella, para que junte todas sus piezas, incluso las que le faltan.
Lo toma todo como experiencia. Ve todo como un niño, tal como si fuese la primera vez, trata de vivir un día a la vez. Hay dias que se siente y se ve así misma radiante, y lo refleja. Otros dias llueve por dentro y no por fuera.
Supongo que de eso se trata, de extraer de cada cosa un pequeño aprendizaje. Tal vez deba aprender a ser una mala persona. No me mal interpretes, simplemente no cualquiera nos merece.
Mil veces se ha dicho así misma y le ha anunciado que se va, que no volverán a verse, para luego caer de nuevo en sus encantos, en sus ojos claros, en esa pasión desenfrenada que el canabis solo decora y mejora.
Lo cierto, es que el día que lo decida, sencillamente no sabrás de mí, porque a veces los finales no se anuncian con palabras, sino que se disfrazan de silencios.
Ella: Normal. ¿Yo he tocado más el tema? (riendo).
El: no (se ríe).
Ella: ¿entonces? Esto es lo que tú querías verdad.
A él se le escapa una mirada extraña, una mueca que parece una sonrisa sin serlo.
Decepción tal vez. No lo sé.
(Silencio sepulcral).
Ella no podía decirle lo que sentía, ni lo que pensaba, porque arruinaría el estúpido momento en el que ambos fingen que no sienten nada, que todo es físico y sexual, y puede que lo sea, pero entonces no explica esa sensación de vacío, de que todo podría ser perfecto, pero que por decisiones banales no puede ser, tal vez sea solo una ilusión. Lo reconoce.
Ella sabe que la relación es una mierda, que el sexo es genial, divino, adictivo y todos los calificativos posibles para describir el hecho de tocar el cielo, el espacio y el vasto multiverso con una persona, pero resulta difícil pensar que no hay nada mas allá de eso, que solo es química y física pura, el lenguaje de dos cuerpos que se entienden a la perfección, pero quizás sus cerebros no. Todo por el simple hecho de que él juega con su cuerpo, y ella lo deja, porque una parte de ella lo quiere y lo desea. Mientras que la otra, lo odia.
Entonces ella solo sonríe, fuma y llora, pero sonríe. En las noches se dice así misma que es como una flor, las flores solo viven y respiran, no piensan, no fingen, no lloran. Tal vez debe encontrar a alguien que esté igual de roto por dentro como ella, para que junte todas sus piezas, incluso las que le faltan.
Lo toma todo como experiencia. Ve todo como un niño, tal como si fuese la primera vez, trata de vivir un día a la vez. Hay dias que se siente y se ve así misma radiante, y lo refleja. Otros dias llueve por dentro y no por fuera.
Supongo que de eso se trata, de extraer de cada cosa un pequeño aprendizaje. Tal vez deba aprender a ser una mala persona. No me mal interpretes, simplemente no cualquiera nos merece.
Mil veces se ha dicho así misma y le ha anunciado que se va, que no volverán a verse, para luego caer de nuevo en sus encantos, en sus ojos claros, en esa pasión desenfrenada que el canabis solo decora y mejora.
Lo cierto, es que el día que lo decida, sencillamente no sabrás de mí, porque a veces los finales no se anuncian con palabras, sino que se disfrazan de silencios.