ANA MAR MORENO PEREZ
Poeta adicto al portal
Silencio
Cual pesada lápida cae sobre mí
¡El silencio!
Silencio, que calla mi voz cuando
preguntas
Silencio, que calla tu voz cuando
te hablo
¡El silencio!
Silencio, que calla mi voz cuando
preguntas
Silencio, que calla tu voz cuando
te hablo
Y así inmersa en esta maraña de
silencio que me ahoga
Mi alma se rebela y renuncia seguir,
¡a tu lado!...
silencio que me ahoga
Mi alma se rebela y renuncia seguir,
¡a tu lado!...
Si el silencio nos seduce a cada cual
por su lado
¿Qué caso tiene estar frente a frente?
¡si ni siquiera nos miramos!
y así pasan las horas, los días,
los meses ¡y los años!...
Y ¿nosotros?... ¡cada vez más
extraños!...
por su lado
¿Qué caso tiene estar frente a frente?
¡si ni siquiera nos miramos!
y así pasan las horas, los días,
los meses ¡y los años!...
Y ¿nosotros?... ¡cada vez más
extraños!...
Ajenos el uno del otro, cada cual
sus propios sueños, ¡sus propias
añoranzas! convencidos de ser mutuas,
¡nos vamos alejando!...
sus propios sueños, ¡sus propias
añoranzas! convencidos de ser mutuas,
¡nos vamos alejando!...
¿Para qué reclamar?
¿exigir o reprochar?...
¡Silencio¡ ¡doloroso silencio!
¡Sella mis labios!...
que otrora reclamo se ahogue en ti
¡Silencio!... ¡cual pesada lápida!...
¡Que no se escuche mi reclamo!
¿exigir o reprochar?...
¡Silencio¡ ¡doloroso silencio!
¡Sella mis labios!...
que otrora reclamo se ahogue en ti
¡Silencio!... ¡cual pesada lápida!...
¡Que no se escuche mi reclamo!
Ana María Moreno Pérez
Última edición: