Manu Gallegos
Poeta recién llegado
Corazón, silencio...
no te concedo albedrio de hablar,
ni derecho, ni libertad, de ser escuchado;
no opines, no antepongas la razón...¡calmado!
solo palpita, agítate...y no la dejes de amar.
Martirio que te toco llevar,...¡oh amargura...!
que muy dentro vas soportando ya con certeza,
empero sobrevives de aquella posible ventura...
de la que queda destellos y vas invadido de tristeza;...
Acongojado por ese amor que no cesa;
¿Con que te cobijo corazón? ¿Con que caricia?
todos ya hallan caluroso abrigo de alguna princesa...
solo tu y yo quedamos, extraños y con su indiferencia.
no te concedo albedrio de hablar,
ni derecho, ni libertad, de ser escuchado;
no opines, no antepongas la razón...¡calmado!
solo palpita, agítate...y no la dejes de amar.
Martirio que te toco llevar,...¡oh amargura...!
que muy dentro vas soportando ya con certeza,
empero sobrevives de aquella posible ventura...
de la que queda destellos y vas invadido de tristeza;...
Acongojado por ese amor que no cesa;
¿Con que te cobijo corazón? ¿Con que caricia?
todos ya hallan caluroso abrigo de alguna princesa...
solo tu y yo quedamos, extraños y con su indiferencia.