Silencios elegidos

Magnifico, melodioso estilo, a sus ordenes para seguir su escuela maestro.
"-no quiero el silencio que sucede
a las balas de ningún suicidio-"
este un mensaje de sabia reflexión
 
No sé qué silencio usar
para hacer el monumento del sonido
tal vez el fragor de las cascadas
en las vísceras del hielo contenido
tal vez el del zumbido
derramado
de un caracol triturado, hecho añicos
o el silencio que queda en los abismos
después que cae un pájaro herido.
Puedo usar el silencio de los astros,
que se apagan en la carne de los siglos
—no quiero el silencio que sucede
a las balas de ningún suicidio—

puedo usar el sonido de tu boca
cuando en un beso infinito nos hundimos
o el silencio del silencio cuando saltan
por el aire los desollados ruidos
de la ciudad que se debate en mi ventana.
Hay otros sonidos de martirio
que dejan silencios mucho más dolorosos
esas trompetas con que nos derretimos
volando como evaporados pozos.
Ya elegiré bien con cuidado los ladrillos
de mi torre para construir la anatomía
de la música donde tú y yo vivimos.
Ahora me preocupa el pedestal
la base donde quedará erigido
la palabra que diré para ofrecértelo
Porque de tantos silencios elegidos
si digo el término equivocado
podría derrumbarse mi obelisco.
¡Creo que he encontrado el material más adecuado!
es el silencio de la palabra olvido.
Ahora puedo cantar ¡canta conmigo!
el monumento cantará callado.


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT

clausurado tu poema queda
para competencias por si algún dilema surge
pues debido o lo estructurado que se esculpe
no hay poesía abalada que competa
 
Hermosa composición poética rica en metáforas e imágenes, tan expresivas, como interesantes, distinguido maestro Lemoine. Siempre es un gusto leer sus bellos poemas. Felicitaciones y un abrazo fraterno desde el caribe mexicano.
 
No sé qué silencio usar
para hacer el monumento del sonido
tal vez el fragor de las cascadas
en las vísceras del hielo contenido
tal vez el del zumbido
derramado
de un caracol triturado, hecho añicos
o el silencio que queda en los abismos
después que cae un pájaro herido.
Puedo usar el silencio de los astros,
que se apagan en la carne de los siglos
—no quiero el silencio que sucede
a las balas de ningún suicidio—

puedo usar el sonido de tu boca
cuando en un beso infinito nos hundimos
o el silencio del silencio cuando saltan
por el aire los desollados ruidos
de la ciudad que se debate en mi ventana.
Hay otros sonidos de martirio
que dejan silencios mucho más dolorosos
esas trompetas con que nos derretimos
volando como evaporados pozos.
Ya elegiré bien con cuidado los ladrillos
de mi torre para construir la anatomía
de la música donde tú y yo vivimos.
Ahora me preocupa el pedestal
la base donde quedará erigido
la palabra que diré para ofrecértelo
Porque de tantos silencios elegidos
si digo el término equivocado
podría derrumbarse mi obelisco.
¡Creo que he encontrado el material más adecuado!
es el silencio de la palabra olvido.
Ahora puedo cantar ¡canta conmigo!
el monumento cantará callado.


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT



¡Qué gigante Jorge!, grandioso maestro, un abrazote y mi admiración infinita, te quiero miles.
pincoya
 
No recuerdo Jorge si te he devuelto la lectura de este bello poema...." Porque de tantos silencios elegidos....elijo este: la palabra escrita...que si bien no tiene sonido...tiene un grito....BELLISIMO!!!!!
Un abrazo enorme
Zulema
 
Que gran poema este de los silencios elegidos, amigo Jorge, buena descripción haces de ello en tus lineas, pues no es igual
un silencio elegido o buscado, o por el contrario que el silencio nos encuentre, me ha encantado este poema, vaya mi reputación para el.
Un abrazo
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba