Fernando Azul casi Morado
Poeta recién llegado
La silente noche cae
y la oscuridad
se posó en nuestros hombros,
sin decir nada,
sin sentir nada.
Una rosa azul
crecía en tus cabellos
y se quedó sin pétalos
porque se los arrancaste.
O, ¿fui yo
quien los arrancó?
Entre nosotros
creció un árbol muerto
y se veía como yo.
Parecía un crisantemo
ante la tumba
de todos nuestros
anhelos perdidos.
y la oscuridad
se posó en nuestros hombros,
sin decir nada,
sin sentir nada.
Una rosa azul
crecía en tus cabellos
y se quedó sin pétalos
porque se los arrancaste.
O, ¿fui yo
quien los arrancó?
Entre nosotros
creció un árbol muerto
y se veía como yo.
Parecía un crisantemo
ante la tumba
de todos nuestros
anhelos perdidos.