Ziler
Poeta recién llegado
Qué hermosa silueta que se viste en mis mañanas,
con un pelo que me recuerda las nostalgias del pasado.
Quiero agradecerte por el regalo de tus ojos,
que me dieron fuerzas en esta melancolía inútil.
Vistiendo tu cuerpo impecable, mis ojos siguen tus pasos,
mientras la mañana me comienza a calentar el alma.
No sé si será la última vez que la vea
o si ya es tu hora de partir;
mientras tanto, admiraré tu imagen en letras
que se quedará exhibida en mi libreta.
Ya se maquilla y cada vez la despedida será inminente;
ya su silueta se quedó paralizada en mis manos.
Bailando tus verdades, se asusta mi corazón,
que apreciando mi feliz tregua solo puede verla de lejos.
con un pelo que me recuerda las nostalgias del pasado.
Quiero agradecerte por el regalo de tus ojos,
que me dieron fuerzas en esta melancolía inútil.
Vistiendo tu cuerpo impecable, mis ojos siguen tus pasos,
mientras la mañana me comienza a calentar el alma.
No sé si será la última vez que la vea
o si ya es tu hora de partir;
mientras tanto, admiraré tu imagen en letras
que se quedará exhibida en mi libreta.
Ya se maquilla y cada vez la despedida será inminente;
ya su silueta se quedó paralizada en mis manos.
Bailando tus verdades, se asusta mi corazón,
que apreciando mi feliz tregua solo puede verla de lejos.