A Alberto de la Morabia Poeta recién llegado 13 de Octubre de 2018 #1 El sauce que acaricia la corriente, al paso de su rama delicada, no sé si mira el agua transparente, o su propia silueta reflejada. Como el sauce arraigado, permanente, soy roca y manantial, vega regada, a los vientos me ofrezco indiferente, y me inclino a tu orilla regalada.
El sauce que acaricia la corriente, al paso de su rama delicada, no sé si mira el agua transparente, o su propia silueta reflejada. Como el sauce arraigado, permanente, soy roca y manantial, vega regada, a los vientos me ofrezco indiferente, y me inclino a tu orilla regalada.