Nommo
Poeta veterano en el portal
Quise tenerlo todo, bajo control estricto, y gobernarlo con mano de hierro.
Pero se escapaba de mi inteligencia aquella belleza de los paisajes naturales.
Elegí la Poesía como camino, para asegurar mi éxito.
Y poco a poco, me doy cuenta de muchas revelaciones.
El problema de compartir tu Sabiduría, es que otros no pueden asimilarla.
De manera que debes emplear metáforas y parábolas, como hacía el Mesías.
Para que estas cosas, las pueda tolerar un niño de siete años.
No en vano, se me da bien contar cuentos, y tengo bastante memoria.
Mi problema es que quiero pasar a la Historia.
Esa intención es humana y divina, y la tuvo Napoleón Bonaparte.
Pero hay conflictos que se resuelven con la crónica de una muerte anunciada.
Cien años de soledad, o una casa de los espíritus. Un ponche de los deseos, de Michael Ende.
O junto a Isabel Allende, que es chilena y emigrante.
Nunca sabes cómo será tu solemne sacrificio.
Porque es un ritual religioso, ya que el Dolor es la forma más sencilla de aprendizaje.
¿ Qué debo aprender yo, a estas alturas ?
Anonimato y celebridad, no se llevan bien. ¿ Cómo ser ilustre y linajudo ?
¿ Cómo ser realista y pragmático ? ¿ Cómo ser objetivo e imparcial, con un corazón abierto ?
¿ Cómo ser enérgico y un inventor autodidacta ?
No me cabe la menor duda: Siendo un niño prodigio. Usando gran parte de mi cerebro.
Eso le sucede al matemático Stephen Hawking, o le ocurría hace milenios,
al filósofo griego, Sócrates.
Casi todo el mundo utiliza un diez por ciento de las neuronas de su cabeza.
El prodigio está en el 60 % de la masa encefálica.
Y bueno, me esfuerzo. Soy poeta, devoto de los astrónomos.
Pero se escapaba de mi inteligencia aquella belleza de los paisajes naturales.
Elegí la Poesía como camino, para asegurar mi éxito.
Y poco a poco, me doy cuenta de muchas revelaciones.
El problema de compartir tu Sabiduría, es que otros no pueden asimilarla.
De manera que debes emplear metáforas y parábolas, como hacía el Mesías.
Para que estas cosas, las pueda tolerar un niño de siete años.
No en vano, se me da bien contar cuentos, y tengo bastante memoria.
Mi problema es que quiero pasar a la Historia.
Esa intención es humana y divina, y la tuvo Napoleón Bonaparte.
Pero hay conflictos que se resuelven con la crónica de una muerte anunciada.
Cien años de soledad, o una casa de los espíritus. Un ponche de los deseos, de Michael Ende.
O junto a Isabel Allende, que es chilena y emigrante.
Nunca sabes cómo será tu solemne sacrificio.
Porque es un ritual religioso, ya que el Dolor es la forma más sencilla de aprendizaje.
¿ Qué debo aprender yo, a estas alturas ?
Anonimato y celebridad, no se llevan bien. ¿ Cómo ser ilustre y linajudo ?
¿ Cómo ser realista y pragmático ? ¿ Cómo ser objetivo e imparcial, con un corazón abierto ?
¿ Cómo ser enérgico y un inventor autodidacta ?
No me cabe la menor duda: Siendo un niño prodigio. Usando gran parte de mi cerebro.
Eso le sucede al matemático Stephen Hawking, o le ocurría hace milenios,
al filósofo griego, Sócrates.
Casi todo el mundo utiliza un diez por ciento de las neuronas de su cabeza.
El prodigio está en el 60 % de la masa encefálica.
Y bueno, me esfuerzo. Soy poeta, devoto de los astrónomos.
Última edición: