Isaías Súvel
Me gusta más el seudónimo ARREBATADO DE TERNURA.-
SIMPLEMENTE TÚ
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Se muy bien vida mía
que no eres la cúlmine
De la perfecta gracia
Ni la hermosura lumbre
Ni la santa mansedumbre
Ni mil amores de octubre
Ni la de voz de torcaza
Y que no hay una plaza
Dedicada a tu nombre
Ni que tú estás sobre
El fulgor de esa diva
Y que el tiempo,
al tiempo no estriba
En su novedoso velo
En un antes y un después
De tus ojos de miel
Y tu ensortijado pelo.
Se que no eres Minerva
Ni la preferida sierva
En el trono de Zeus.
Se que solo eres tú
Con tu propia hermosura
Con tu paz, tu ternura
Y tu orgullo espontáneo
Mas
Aunque pasen los años
No habrá miel deleitosa
Cual la tuya, mi diosa
Para mis papilas blancas
Para mis papilas blandas
Para mis papilas rosas
Y tus flores de malva
Son mi particular deleite
Aunque no están a la vera
De esa grandiosa fuente
Aquella dorada fuente
De aquel Magno Palacio.
Mas, a tu lado el ocaso
Es mi máxima gloria
Y tu historia y mi historia
Están grabadas en pliego
En un pergamino ajeno
De un papel muy escaso.
En los estantes ocultos
De un bucólico Templo,
Custodiado por tigres
Veinte tigres enormes
Que con celo y bravura
Guardan la bella ternura
De éste amor sin tiempo
De éste amor sin nombre.
Yo te amo mi amor
Porque tú eres tú
Con tu bella simpleza
Con tu simple grandeza
Y tu tierna ternura
Y mis noches oscuras
La iluminan tus ojos
Tan sencillos y tiernos
Tan de brillos eternos,
Y de clavel en manojos
Yo te amo mi amor
Porque tú eres tú
Con tu voz en bemol.
Y porque el tiempo lo quiso
Con su silente hechizo
Con su llave de brumas
Con sus dorados rizos
Y con su clave de sol.
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Se muy bien vida mía
que no eres la cúlmine
De la perfecta gracia
Ni la hermosura lumbre
Ni la santa mansedumbre
Ni mil amores de octubre
Ni la de voz de torcaza
Y que no hay una plaza
Dedicada a tu nombre
Ni que tú estás sobre
El fulgor de esa diva
Y que el tiempo,
al tiempo no estriba
En su novedoso velo
En un antes y un después
De tus ojos de miel
Y tu ensortijado pelo.
Se que no eres Minerva
Ni la preferida sierva
En el trono de Zeus.
Se que solo eres tú
Con tu propia hermosura
Con tu paz, tu ternura
Y tu orgullo espontáneo
Mas
Aunque pasen los años
No habrá miel deleitosa
Cual la tuya, mi diosa
Para mis papilas blancas
Para mis papilas blandas
Para mis papilas rosas
Y tus flores de malva
Son mi particular deleite
Aunque no están a la vera
De esa grandiosa fuente
Aquella dorada fuente
De aquel Magno Palacio.
Mas, a tu lado el ocaso
Es mi máxima gloria
Y tu historia y mi historia
Están grabadas en pliego
En un pergamino ajeno
De un papel muy escaso.
En los estantes ocultos
De un bucólico Templo,
Custodiado por tigres
Veinte tigres enormes
Que con celo y bravura
Guardan la bella ternura
De éste amor sin tiempo
De éste amor sin nombre.
Yo te amo mi amor
Porque tú eres tú
Con tu bella simpleza
Con tu simple grandeza
Y tu tierna ternura
Y mis noches oscuras
La iluminan tus ojos
Tan sencillos y tiernos
Tan de brillos eternos,
Y de clavel en manojos
Yo te amo mi amor
Porque tú eres tú
Con tu voz en bemol.
Y porque el tiempo lo quiso
Con su silente hechizo
Con su llave de brumas
Con sus dorados rizos
Y con su clave de sol.
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