mada mada dane
Poeta recién llegado
Sin algún camino seguro
¿Y si supiera la respuesta a mis preguntas? ¿ que ganaría con enterarme de lo que siento? ¿Como sabes a que elegir se puede ser feliz? No sé qué camino tomo ni a donde voy, solo sigo el sendero la ruta que decía este corazón
camino a través de tus llantos, al recordar la imagen de la lagrima caer, en el aquel lugar del que no dejo de pensar
solo recuerdo los murmuros y las quejas ¿Por qué?
Cerraba los ojos para no mirar donde estaba y porque, ni recordar que hacer
también lo hacía por vergüenza por primera vez en mi vida no podía mirar a los ojos a alguien y mentirle sin cara, no podía ser sínica como siempre
sentía algo, que me apretaba el pecho y luego lo destruía en pedazos regados por el suelo pisoteados por tus pasos.
Recuerdo también sus miradas que por decir me mataban, con cara de decepción y en un silencio y un respirar me decían ¿Cómo Dios? Como si él fuera el culpable de lo que cometí, de mis pensamientos, de mis palabras, de mi sufrimiento
Miraba el techo cuando nadie me veía, buscaba la respuesta a todo, lo que quería era solamente olvidar, pensar que esto era solo una pesadilla que pronto acabaría y despertaría en mi cama fría, pero no pasaba y la angustia aumentaba al paso del tiempo y de saber que esto no era un sueño, si no mi triste realidad
Trataba de no escuchar sus palabras, no quería oír ni sentir solo buscaba la paz
raramente olvide todo lo que me había pasado por aquel momento solo a mi cuerpo tan delicado, casi sin fuerzas para seguir andando, el decaimiento y el sueño que me provocaba aquel estado
trataba de dormir y siendo las 2 de la mañana no conciliaba el sueño, sentía algo por venir
Quería irme a mi casa y seguir durmiendo, despertar a la siguiente mañana con los gritos de nuevo, ya no importaba era la rutina y la música de todos los días, mi único consuelo el amor que nunca vendría a mí, tu amparo que estaba tan lejos de aquí
pero tus palabras de aliento se habían esfumado
me sentía sola muy fría, necesitaba calor, cariño, amor! Pero ya no lo encontraba, sentía la vida acabar
la vergüenza la maldita vergüenza de no mirar
Tenia dos caminos y ninguno era mi destino
dos muy diferentes pero a la vez tan ajenos a mi realidad la vida o la muerte una decisión fatal