Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi ciudad apacible se despierta
trayéndome tu nombre entre bostezos
paupérrimo horizonte el que señero
se despinta en maraña de acuarela
que en llanto contamina este deseo
Bramante el hilo, cáñamo de sueños
en puntos suspensivos se apodera
del latir que en penumbras pavimenta
con dudas y silencio todo acceso…
¡Soy títere apresado en tu madeja!
Me visto y me desnudo de tristeza,
renaciendo y muriendo das por hecho
que el ataúd oscuro donde duermo
es costumbre que a mi alma ya no afecta
mas la tumba, ¡se encuentra en el infierno!
Y siento que de nada sirve el ruego
que a veces te declamo en mis poemas...
¿Qué me aguarda, mi vida? ¿Qué me resta?
¿A qué Dios elevar mis pobres rezos?
¡No queda fe que aliente ya mis letras!
Última edición: