Nommo
Poeta veterano en el portal
Espíritus candentes,
exabruptos silenciados, y frentes sobre las que no caen cantos rodados del pastor David.
Protagonismos inherentes al gemido del campo que se extiende como un Momento.
El graznido del cuervo y la berrea del ciervo. El cacareo de una gallina vigilante...
Los granjeros y sus palomas, no son gigantes filisteos. No hay un Sansón que se deleite
en darles guerra, con una quijada de asno.
Los caballos y las mazmorras, o los pesebres para el alumbramiento de Emmauel.
Para dragones; son madrigueras de una montaña russa que discurre por el pentagrama
musical, entre negra, corchea, semicorchea, fusa y semifusa.
María Dolores y María Angustias. Musas de inspiración mundana y terrenal.
El compositor percibe el Infierno y también, el cielo célebre, que es pasadizo en una pirámide.
Pirámide egipcia de cuatro caras triangulares, que son infancia, adolescencia, Juventud y madurez.
Y Dios...
Ya, llegando a la línea de meta. En el último eslabón de la cadena de pasos acelerados.
Sprint final. ¡ Corazón ! Una piedra en el camino, me dijo que mi destino era rodar y rodar.
Rodar, rodar y rodar películas de cine.
Los escarmientos...
Para terminar con el aburrimiento.
¡ Contigo aprendí ! Sí... A no inventar adversarios. Son sólo, molinos de viento.
exabruptos silenciados, y frentes sobre las que no caen cantos rodados del pastor David.
Protagonismos inherentes al gemido del campo que se extiende como un Momento.
El graznido del cuervo y la berrea del ciervo. El cacareo de una gallina vigilante...
Los granjeros y sus palomas, no son gigantes filisteos. No hay un Sansón que se deleite
en darles guerra, con una quijada de asno.
Los caballos y las mazmorras, o los pesebres para el alumbramiento de Emmauel.
Para dragones; son madrigueras de una montaña russa que discurre por el pentagrama
musical, entre negra, corchea, semicorchea, fusa y semifusa.
María Dolores y María Angustias. Musas de inspiración mundana y terrenal.
El compositor percibe el Infierno y también, el cielo célebre, que es pasadizo en una pirámide.
Pirámide egipcia de cuatro caras triangulares, que son infancia, adolescencia, Juventud y madurez.
Y Dios...
Ya, llegando a la línea de meta. En el último eslabón de la cadena de pasos acelerados.
Sprint final. ¡ Corazón ! Una piedra en el camino, me dijo que mi destino era rodar y rodar.
Rodar, rodar y rodar películas de cine.
Los escarmientos...
Para terminar con el aburrimiento.
¡ Contigo aprendí ! Sí... A no inventar adversarios. Son sólo, molinos de viento.