vronte
Poeta infiel al portal
Hay un desespero que grita inaudible desde los adentros,
es la indiferencia y apatía de quien otrora compartió todos nuestros sueños;
hasta que de súbito, el silencio…
un día irrumpió brutal y tan intenso…
Crueldad cuyo dolor solo se reserva para quien nos quita el aliento,
desgarro que corta filoso e implacable;
tajo certero que atestiguamos sin deseo alguno por defendernos;
retórica muy simple:
si aquel a quien hemos permitido vernos como transparente cristal nos abandona…
sí... es porque lo merecemos.
Y aunque cale frío hasta los huesos…
no cerrar los ojos y aceptar la herida,
tragar el desespero y moverte a la deriva
sentir como quema la carne viva,
llorar lo suficiente sin temor a sentir que no hay salida…
a saber la creación siempre se gesta del dolor ante la vida.
Inspira lento,
aún queda recorrido incierto;
desventuras y maravillas que te infatuaran el aire
Odio y amor ante el mismo sol que brilla y te arrebata el sosiego
de la noche tranquila que te susurra en el pecho.
Exhala pausado,
Todavía permaneces, aunque herido, intacto…
usar el dolor como motivo de encanto
y reír sin terror en el jardín del espanto…
el contento y dolor sin pausa bailando.
Llegará el día del reposo ante la duda
todo lo que sucede eres tú mismo… inescapable revelación
La nada te da la mano y comienzas a existir sin obsesión…
Pareces más solo que nunca desde el teatro exterior…
cuando todo lo experimentas como incondicional amor…
Estar aquí y estar ahora… nada más sin condición.
es la indiferencia y apatía de quien otrora compartió todos nuestros sueños;
hasta que de súbito, el silencio…
un día irrumpió brutal y tan intenso…
Crueldad cuyo dolor solo se reserva para quien nos quita el aliento,
desgarro que corta filoso e implacable;
tajo certero que atestiguamos sin deseo alguno por defendernos;
retórica muy simple:
si aquel a quien hemos permitido vernos como transparente cristal nos abandona…
sí... es porque lo merecemos.
Y aunque cale frío hasta los huesos…
no cerrar los ojos y aceptar la herida,
tragar el desespero y moverte a la deriva
sentir como quema la carne viva,
llorar lo suficiente sin temor a sentir que no hay salida…
a saber la creación siempre se gesta del dolor ante la vida.
Inspira lento,
aún queda recorrido incierto;
desventuras y maravillas que te infatuaran el aire
Odio y amor ante el mismo sol que brilla y te arrebata el sosiego
de la noche tranquila que te susurra en el pecho.
Exhala pausado,
Todavía permaneces, aunque herido, intacto…
usar el dolor como motivo de encanto
y reír sin terror en el jardín del espanto…
el contento y dolor sin pausa bailando.
Llegará el día del reposo ante la duda
todo lo que sucede eres tú mismo… inescapable revelación
La nada te da la mano y comienzas a existir sin obsesión…
Pareces más solo que nunca desde el teatro exterior…
cuando todo lo experimentas como incondicional amor…
Estar aquí y estar ahora… nada más sin condición.