Sin cordura ni factura

Tu boca, cementerio de mis hijos,
anda noctámbula en mi desvarío.
La fulana -resuena algún jipío-
me susurra eufemismos sin cortijos.

Tus uñas me tatúan dos letijos,
serás mi cárcel dentro del hastío
de un catre estriado por el amorío.
Entro sin descifrar tus acertijos.

Nos escupimos hieles esplendentes,
mientras tiemblan los ávidos torrentes,
encarnamos en fieras sin cordura,

ardiendo en el infierno de mancebos.
Todo quieto, las lunas duran evos,
las ventanas confirman: no hay factura.


Abeloski
Un excelente tema el que has elegido para plasmar este soneto.
a mi me parece que podrías mejorar la asonancia que hay en los cuartetos
Un placer leerte
Un abrazo cálido
Ana
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba