SIN ENVIDIAS
La música deleita los sentidos,
embriagan sus excelsas armonías,
encanta con sus tiernas melodías
o exalta con bravíos alaridos.
Los poemas de rítmicos sonidos
se asemejan a bellas sinfonías,
palabras vibrantes en poesías
de emociones nos llenan, sorprendidos.
Quien se deja llevar hacia altos vuelos
el espíritu sacia y enriquece,
no albergan en su alma los recelos
ni de envidias la herida cruel padece,
entre nubes azules de los cielos
sosegada su fe se robustece.
La música deleita los sentidos,
embriagan sus excelsas armonías,
encanta con sus tiernas melodías
o exalta con bravíos alaridos.
Los poemas de rítmicos sonidos
se asemejan a bellas sinfonías,
palabras vibrantes en poesías
de emociones nos llenan, sorprendidos.
Quien se deja llevar hacia altos vuelos
el espíritu sacia y enriquece,
no albergan en su alma los recelos
ni de envidias la herida cruel padece,
entre nubes azules de los cielos
sosegada su fe se robustece.