mottazleal
Poeta recién llegado
SIN ESPERAR DE TI
Me invíto diariamente a olvidarla,
y sus ojos me invitan a quererla
aunque su comportamiento me hace odiarla
un recuerdo añora su presencia,
una lámpara en ni cuarto alumbra
mis sombra, mientras esta se lamenta,
sabe que no dormiré esta noche
porque mis labios desean los de ella.
Y se escapa por una ventana
hacia la negra y fría noche
un puñado de vagas oraciones
recomendando a Dios que seas amada;
y peca mi corazón de egoísta,
pidiendo a veces que mueras
para no enloquecer con la esperanza
de que algún día me quieras.
Arremeda entonces mi reacción
a una cascada de un rio llanero,
en el que recordé que siendo muy joven
amaba, cual ermitaño viejo.
Una rosa nació en mi cuarto
del color dulce de sus ojos,
que me hiso acordar que sigues viva
y yo me estoy volviendo loco
Ahora pienso realmente a diario
que he equivocado algunas letras,
que podría tirar a la penumbra
pero seguirán retumbando en mi cabeza,
aquella poesía vaga,
aquellos escritos de un delirante enamorado
que hiso que mis brazos temblaran,
esperando aquel beso anhelado
Peco entonces de insolencia
de ignorancia y de estupidez
esperando ser amado
por aquella bella mujer
que recibió en el mes del viento
en que vi por primera vez el mundo
miles de caballeros
tratando de hacer el amor de ella, suyo
Mataré entonces tu existencia
sin mortificar mi recuerdo
para que mi sombra descanse esta noche
sin esperar de ti, un te quiero
Me invíto diariamente a olvidarla,
y sus ojos me invitan a quererla
aunque su comportamiento me hace odiarla
un recuerdo añora su presencia,
una lámpara en ni cuarto alumbra
mis sombra, mientras esta se lamenta,
sabe que no dormiré esta noche
porque mis labios desean los de ella.
Y se escapa por una ventana
hacia la negra y fría noche
un puñado de vagas oraciones
recomendando a Dios que seas amada;
y peca mi corazón de egoísta,
pidiendo a veces que mueras
para no enloquecer con la esperanza
de que algún día me quieras.
Arremeda entonces mi reacción
a una cascada de un rio llanero,
en el que recordé que siendo muy joven
amaba, cual ermitaño viejo.
Una rosa nació en mi cuarto
del color dulce de sus ojos,
que me hiso acordar que sigues viva
y yo me estoy volviendo loco
Ahora pienso realmente a diario
que he equivocado algunas letras,
que podría tirar a la penumbra
pero seguirán retumbando en mi cabeza,
aquella poesía vaga,
aquellos escritos de un delirante enamorado
que hiso que mis brazos temblaran,
esperando aquel beso anhelado
Peco entonces de insolencia
de ignorancia y de estupidez
esperando ser amado
por aquella bella mujer
que recibió en el mes del viento
en que vi por primera vez el mundo
miles de caballeros
tratando de hacer el amor de ella, suyo
Mataré entonces tu existencia
sin mortificar mi recuerdo
para que mi sombra descanse esta noche
sin esperar de ti, un te quiero