José Ignacio Ayuso Diez
Epicuro y la ataraxia, sin miedos ...
SIN…
Inoperante, ausente de ti,
te escondes tras la zarza
sentada en tu propio olvido.
Erguida, juegas a rendirte,
a perderte, a no encontrarte.
A crear tu impropia irreverencia.
Amputada de ti
desde el andamiaje,
muestras tus desdichas.
Tu no cuello,
no luce el collar
que te asfixia.
Tus no ojos,
se niegan a ver
la indiferencia de los que no te miran.
Tus no lágrimas,
resbalan por la comisura
de tu no boca.
Te ocultas mostrando
tu no sonrisa, tu no tristeza,
tu no presencia.
Tú, y tu no tú,
reproches de desánimo
de ser y no ser.
¿Quién te ignora,
y no te ve? ¿Quién te teme,
y te relega a la no existencia?
Lucha. Necesito que luches,
que te muestres.
Que no te ignores.
¡Que existas!
Última edición: