ojicafes
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sin límites.
Limitándome a tus corpóreas limitaciones.
Qué tanta espuma se vierte en la playa las olas van y vienen y no descansan.
La luna en su mejilla es un trozo de penumbra. Es el ocaso o la inauguración del alba.
La parte viva del sepulcro.
Es la parte expuesta de un secreto guardado, o una célula extinta ya petrificada.
No se descarta la reserva única del pájaro carpintero. La cascara de una avellana.
Con lo que tiene puede ser el altar donde se rinde culto a su creación.
Se me ocurre que puede ser un punto de vista al horizonte que delata al enemigo,
o el de partida o el final de la llegada de un atleta perdido.
La isla de un náufrago sin naufragar. ¿Qué hace ahí con tanto mar?
La protuberancia de un volcán desconocido. La figura volumétrica de una ecuación matemática.
O es una piedra que se deja a propósito en el camino para tropezar con ella,
puede resultarme de beneficio para despertar de este sueño.
Es complicado saberlo tal vez nunca se conozca su motivo.
No sé de límites ni me limito a ellos.
En otra vida nos amamos, ¿o nos amamos en esta?
Geber Humberto Pérez Ulín.