La arrogancia del conocer
se ha quedado atrás.
Mi boca enmudece,
mis ojos se abren
sintiéndome despierta.
Absorbo otro mundo a mi alrededor
desconocido,
un mundo,
al que no temo
en el que me interno curiosa.
Del vientre sale
como un manantial cálido,
pacifico
una nueva respiración
que lleva a cada una de mis células
oxigeno nuevo
enredando mi cuerpo
y que me recuerda a un sol
en una recachita en invierno.
Una ola interna
recorre cada uno de mis miembros
llenando de calor mi piel
pareciendo que me deslío
en un río de bienestar
llevándome el agua mansamente,
acariciándome con sus algas…
Me rindo al placer húmedo
y el manto de la tarde me tapa
introduciéndome en un sueño largo.
se ha quedado atrás.
Mi boca enmudece,
mis ojos se abren
sintiéndome despierta.
Absorbo otro mundo a mi alrededor
desconocido,
un mundo,
al que no temo
en el que me interno curiosa.
Del vientre sale
como un manantial cálido,
pacifico
una nueva respiración
que lleva a cada una de mis células
oxigeno nuevo
enredando mi cuerpo
y que me recuerda a un sol
en una recachita en invierno.
Una ola interna
recorre cada uno de mis miembros
llenando de calor mi piel
pareciendo que me deslío
en un río de bienestar
llevándome el agua mansamente,
acariciándome con sus algas…
Me rindo al placer húmedo
y el manto de la tarde me tapa
introduciéndome en un sueño largo.