El Caballero Nival
Poeta recién llegado
...un intento de reanimar a quien se cree estar sólo, y con miedo...
Y pensé que no había
Nada que hacer.
El ocaso parecía eterno
E irreversible.
Pero un cato que no se
De dónde venía,
Reanimaba a mi alma,
Prisionera de la melancolía.
Canto de mi corazón era,
Que cual dríade de extraña
Manera me cautivaba.
Y un nuevo color tomaba
Este lugar
Y sí hay un mañana,
Donde vi un pequeño rayo de luz,
En este terrible ocaso,
Que el canto me hace olvidar.
Y no hay peor lamento,
Que pensar que aún está ahí.
Pero en cualquier lugar
Veo la luz, que al miedo
Se lleva lejos de aquí.
Y cuando el sacrificio
La pena parece valer,
Aquella preciada luz puedo ver
Con más nitidez.
Entonces un ave veo volar,
Que la convicción me devuelve,
Y una pluma deja caer,
Que en mi gente me hace pensar.
Y otro sentido todo adquiere.
Un camino se ilumina ante mí.
Y me hace creer,
Que el miedo ya se fue.
Y lejos del olvido me marcharé,
Con este angelical aliento.
Y mi antes confundido corazón
A la melancolía rechazó.
Y aquel ahora lamento,
Será pronto un recuerdo,
Que la luz de la justicia
Terminará por borrar.
Y pensé que no había
Nada que hacer.
El ocaso parecía eterno
E irreversible.
Pero un cato que no se
De dónde venía,
Reanimaba a mi alma,
Prisionera de la melancolía.
Canto de mi corazón era,
Que cual dríade de extraña
Manera me cautivaba.
Y un nuevo color tomaba
Este lugar
Y sí hay un mañana,
Donde vi un pequeño rayo de luz,
En este terrible ocaso,
Que el canto me hace olvidar.
Y no hay peor lamento,
Que pensar que aún está ahí.
Pero en cualquier lugar
Veo la luz, que al miedo
Se lleva lejos de aquí.
Y cuando el sacrificio
La pena parece valer,
Aquella preciada luz puedo ver
Con más nitidez.
Entonces un ave veo volar,
Que la convicción me devuelve,
Y una pluma deja caer,
Que en mi gente me hace pensar.
Y otro sentido todo adquiere.
Un camino se ilumina ante mí.
Y me hace creer,
Que el miedo ya se fue.
Y lejos del olvido me marcharé,
Con este angelical aliento.
Y mi antes confundido corazón
A la melancolía rechazó.
Y aquel ahora lamento,
Será pronto un recuerdo,
Que la luz de la justicia
Terminará por borrar.