jamb
Poeta recién llegado
El fuego dormido descansa
en el mar sin olas,
y tú que no soplas,
y tú que no avivas el velero de esperanza
Un náufrago necesita de tu vida,
que lo cures de sonrisas;
Y tú que no corres a la cornisa,
y tú tan llena de partidas
Altas palabras suenan en los tambores,
bajos sonidos entran a tu oído.
Pero si ni el ruido te acongoja tus sentidos,
¿es por qué en lágrimas perdiste tus sabores?
en el mar sin olas,
y tú que no soplas,
y tú que no avivas el velero de esperanza
Un náufrago necesita de tu vida,
que lo cures de sonrisas;
Y tú que no corres a la cornisa,
y tú tan llena de partidas
Altas palabras suenan en los tambores,
bajos sonidos entran a tu oído.
Pero si ni el ruido te acongoja tus sentidos,
¿es por qué en lágrimas perdiste tus sabores?
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