Nommo
Poeta veterano en el portal
La gente está muy sola.
Son como caracolas.
Picaportes de las puertas.
Manivelas. Poleas y palancas. Mirillas y grifos del lavabo.
Dicen que sigo en la edad del pavo. En mis trece.
Le gente me parece embrujada.
Tienen una cruz que cargar, cada nuevo día.
Un hechizo mágico. Fruta confitada.
Mermelada de arándanos. Tostada con mantequilla.
La gente se va fundiendo. La gente es arena del desierto del Sáhara.
Y me echan la culpa, por todo lo que padecen.
Un hacha me ofrecen.
¿ Lo tomas, o lo dejas ? Preguntan.
¿ Para qué lo quiero ? ¡ Más madera ! ¡ Leña al fuego ! ¡ Energía del hogar, muy cálido !
Pobres árboles enhiestos y robustos. Mi mal genio yo descargo.
Pero así es el individuo ardiente.
Fue un tronco o una rama.
Fue fruto y hojarasca.
Fruto seco, incluso. Cebolla, pepino y guisante.
Yo los limpio de Pecado. Y ya no sufren de la esquizofrenia galopante.
Son como caracolas.
Picaportes de las puertas.
Manivelas. Poleas y palancas. Mirillas y grifos del lavabo.
Dicen que sigo en la edad del pavo. En mis trece.
Le gente me parece embrujada.
Tienen una cruz que cargar, cada nuevo día.
Un hechizo mágico. Fruta confitada.
Mermelada de arándanos. Tostada con mantequilla.
La gente se va fundiendo. La gente es arena del desierto del Sáhara.
Y me echan la culpa, por todo lo que padecen.
Un hacha me ofrecen.
¿ Lo tomas, o lo dejas ? Preguntan.
¿ Para qué lo quiero ? ¡ Más madera ! ¡ Leña al fuego ! ¡ Energía del hogar, muy cálido !
Pobres árboles enhiestos y robustos. Mi mal genio yo descargo.
Pero así es el individuo ardiente.
Fue un tronco o una rama.
Fue fruto y hojarasca.
Fruto seco, incluso. Cebolla, pepino y guisante.
Yo los limpio de Pecado. Y ya no sufren de la esquizofrenia galopante.
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