Antxuron
Poeta recién llegado
Caminaba por un camino que no existía
con pies amputados que no andaban
en mi pecho que no estaba
un corazón que no latía
daba golpes que no sonaban
en una mañana no amanecida.
En mi sonrisa sin labios
se dibujaba una felicidad sin alegría
respiraba aire sin oxígeno
mientras lucía un sol apagado,
miré con ciegos ojos la montaña
que veía a lo lejos en la cercanía.
Bebí agua de una fuente sin manantial
y de un arroyo sin corriente
y me dí casi de frente sin cabeza
con una mujer sin belleza
sin piel y sin pureza
que me ofrecía sin manos
un refresco caliente
para calmar mi sed sin garganta
y me dio su pañuelo sin tejido
para secar mi sudor seco
de mi frente sin cabeza.
Antes del después
se desnudó vistiéndose
y me ofreció negándome
el cuerpo, de su espíritu.
Yo me encendí apagándome
y en un instante eterno
así me uní alejándome
a sus encantos feos.
Después del acto no consumado
se fumó un cigarrillo apagado
expulsando hacia adentro
el humo no producido.
Y colorín azulado...
el cuento no ha terminado
©ALFONSO NIETO CARRETERO