Luis Albert
Poeta recién llegado
El cuello empuñado,
el alma en un hilo,
el corazón no se entera,
sólo dolor he impotencia,
que hice, que debo hacer,
yo tonto sin remedio,
sin justificación le quiere,
sin justificación le venero,
y soy guardián de nada,
y yo que soñaba con velar
vuestro sueño y no tengo que,
sigo siendo nada,
y en nada terminaré,
vivo de fantasías y
estas mismas me traicionan.
En el fondo de este abismo,
sin remedio alguno,
sólo espero la muerte en tus manos,
sólo espero la muerte en tus labios,
y aún así te amo...
el alma en un hilo,
el corazón no se entera,
sólo dolor he impotencia,
que hice, que debo hacer,
yo tonto sin remedio,
sin justificación le quiere,
sin justificación le venero,
y soy guardián de nada,
y yo que soñaba con velar
vuestro sueño y no tengo que,
sigo siendo nada,
y en nada terminaré,
vivo de fantasías y
estas mismas me traicionan.
En el fondo de este abismo,
sin remedio alguno,
sólo espero la muerte en tus manos,
sólo espero la muerte en tus labios,
y aún así te amo...