Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me destrocé los nudillos
a golpes contra el espejo
cuando no obtuve el reflejo
de tu luz en mis visillos.
Regresaron los cuchillos
a clavarse donde el alma
tiene el brillo de la calma
que es el líder de los brillos.
Rompí en pedazos mi frente
contra tu vivo recuerdo,
medio roto y poco cuerdo
me desangro lentamente.
Sangre, sangre disidente
que termina en contra mía,
que se vuelve letanía
susurrando quedamente.
(Sin tu calor tengo frío
y sin tus ojos me ciego,
sin ti me quemo en el fuego
de mi propio desvarío.
Rompí a llorar, hice un río,
mientras la luna miraba
como de amor se manchaba
lo tuyo y todo lo mío).
a golpes contra el espejo
cuando no obtuve el reflejo
de tu luz en mis visillos.
Regresaron los cuchillos
a clavarse donde el alma
tiene el brillo de la calma
que es el líder de los brillos.
Rompí en pedazos mi frente
contra tu vivo recuerdo,
medio roto y poco cuerdo
me desangro lentamente.
Sangre, sangre disidente
que termina en contra mía,
que se vuelve letanía
susurrando quedamente.
(Sin tu calor tengo frío
y sin tus ojos me ciego,
sin ti me quemo en el fuego
de mi propio desvarío.
Rompí a llorar, hice un río,
mientras la luna miraba
como de amor se manchaba
lo tuyo y todo lo mío).