sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sin tiempo para llegar a un segundo,
derrame de tiempo sin hospitalizar
a los números que pasan
se ve que todo se cuece
en el adiós de los relojes
no se llega al segundo,
se obtiene el adiós prohibitivo
se acuestan los números sin sus almas
se divide un adiós
se introduce la bomba de relojería
que destruye al tiempo
zas un golpe al destino
y susurran las memorias
colisionadas con todo poder,
se introduce la pesambre
y el personalismo se acuesta
se introducen las variedades y se detiene y se sonroja todo,
se introduce la poción futurista
se acuestan los rayos de los truenos
en la hecatombe
que se destina al rincón
donde la voz mata al sonido
se dice adiós a todo
sin introducir al cielo
por el tubo de un sueño,
se arrincona la mirada
se detiene el sabor
se introduce el tiempo en la superficie
se destina la rabia de la verdad
se acuesta el silencio con el rugido de luces
se detiene la voz
en el paso,
se arrincona la mirada
se va el sueño
se acuesta en el aliento
de donde la esfera de la luz
se disipa
se arrincona en la luz
desde el habla
tocando la luz de gas
allí donde pierde el combate
en la misma rejilla
donde murió antes de llegar
a un segundo.